Cómo se debe orientar la preparación de la promoción interna en 2018 - Oposiciones SagaOposiciones Saga

Cómo se debe orientar la preparación de la promoción interna en 2018

Escudo

Hace ya unas cuantas semanas dedicábamos unas líneas a la promoción interna, pero desde un punto de vista teórico y legislativo. Véase el artículo Sobre la promoción interna en la Policía Nacional

Si quieres consultar la Ley Orgánica de Régimen de Personal de la Policía Nacional (ES/PDF).

En este caso, cogemos ‘el toro por los cuernos’ y, desde el punto de vista docente, trataremos de aclarar cuál es la manera más razonable de preparar las oposiciones por promoción interna.

El perfil del opositor

Obviamente, a la hora de diseñar un curso de preparación de cualesquiera materias, lo más razonable es comenzar analizando, por un lado, los contenidos y, por otro, el perfil de los estudiantes a los que va a ir dirigido.

Los contenidos los tenemos claros…

En cuanto al perfil del opositor… aquí surge el primero de los problemas.

Lo único que tenemos claro es que se trata de una persona ocupada. Pero ni siquiera al mismo nivel, puesto que, en función de sus destinos, no todos tienen la misma disponibilidad de tiempo para dedicar a la oposición. Como tampoco todos tienen la posibilidad de desplazarse a la academia de turno…

Igualmente, no todos se encuentran en las mismas circunstancias sociofamiliares. Tenemos opositores con cargas familiares y sin ellas; tenemos opositores desplazados de sus domicilios familiares, etc.

Evidentemente, si procuramos estandarizar ese perfil de opositor de promoción interna, apenas podríamos identificar a una persona con un tiempo disponible limitado para la oposición y a la que se le debe optimizar el tiempo.

Las nuevas tecnologías en la oposición

Como defendíamos en un artículo anteriormente publicado referente a esta cuestión, sería ilógico desdeñar la enorme utilidad que proporciona actualmente la tecnología en la preparación de oposiciones.

Obviamente, con el soporte de Internet y de herramientas aledañas, se pueden ofrecer unos cursos a distancia que hace tan solo unos años resultarían impensables. Hasta el punto de que la preparación que se reciba a distancia pueda equipararse a la preparación presencial.

Desde Saga pensamos, no obstante, que esta preparación ‘online’ no puede abstraerse de la cercanía y de la individualización del opositor que marcan nuestra filosofía de trabajo, igual que pensamos que la preparación presencial no puede quedar privada del apoyo de herramientas como la ‘plataforma virtual’ que incorporamos a todos nuestros cursos, que permite al opositor trabajar los contenidos de sus cursos las 24 horas del día y los 7 días a la semana.

Es una suerte poder contar con los medios que actualmente se nos brindan con el solo requisito de la conexión a Internet. Por tanto, aprovechémoslos, pero sin despersonalizar la preparación, que nos parece igualmente clave.

Con esas premisas, ¿cómo diseñar los distintos cursos de promoción interna para que resulten útiles al opositor?

El diseño de los cursos

A la hora de pergeñar una estructura de los cursos de preparación, se deben tener en cuenta una serie de factores:

  • la experiencia personal como opositores (qué es lo que mejor nos iba a nosotros, cuando nos tocó presentarnos a los distintos procesos selectivos),
  • las demandas de los interesados (qué es lo que manifiestan al respecto los actuales opositores, destinatarios últimos de nuestros cursos) y
  • la experiencia profesional como preparadores.

En cuanto a los apartados 1 y 2, podemos extraer la conclusión de que cada persona es un mundo y cada uno se diseñaría un curso a medida, que igualmente cambiaría en función de las circunstancias (edad, situación familiar, destino actual, proceso al que se concurre…).

Así, mientras que algunos demandan más horas de clase presencial, porque les facilita el estudio y comprensión de los temas, así como la práctica de psicotécnicos y supuestos; otros se decantan por la existencia cuasitestimonial de clases presenciales, a modo de tutorías, para disipar dudas puntuales, resolver cuestiones concretas o, simplemente, poner en práctica la lectura de supuestos, o poco más. Entre medias, muchas versiones, con distintas clases y distintos horarios.

Respecto del apartado 3, a lo largo de los años y a costa de ir matizando la duración y estructura de los cursos, poniendo encima de la mesa los resultados que se han ido obteniendo en los distintos procesos selectivos, se han ido alcanzando algunas conclusiones en las que basar la planificación de los cursos venideros.

Conclusiones

  • En primer lugar, porque la oposición es un camino siempre complicado, los cursos de ascenso se plantean de forma muy individualizada, para que, cualquiera que sea la modalidad elegida por el opositor (online o presencial) cuenten siempre con el elemento humano: la figura del preparador, como referencia en la que apoyarse y con la que contar a todos los niveles. Con la programación de tutorías y de videoconferencias, también el alumno a distancia mantendrá una fluida comunicación con el preparador, que permita un seguimiento individualizado de la preparación, con todo lo que ello conlleva. Al mismo nivel (en la medida que cada uno requiera) que el presencial.
  • Habida cuenta de que todos los opositores disponen de un tiempo limitado para la oposición, además de ofrecer en todos los cursos el soporte de una plataforma virtual en la que poder trabajar cada minuto libre con que se cuente a lo largo de los 7 días de la semana, a razón de 24 horas diarias, para aquellos que tengan la posibilidad de asistir a clase, se organizan los cursos en un formato intensivo, concentrando en un solo día las clases. Ello permite una mejor organización del tiempo del opositor, no quitando más horas de las necesarias en desplazamientos y permitiendo una una mejor compatibilización del curso con las obligaciones laborales, familiares, sociales, etc.
  • En cuanto a la duración de los cursos, la experiencia nos demuestra que alargar en el tiempo los procesos selectivos no siempre funciona. Si bien es cierto que una programación a lo largo de más meses permitiría un más relajado proceso de preparación, en la mayoría de los casos se concentran los esfuerzos en la recta final de la misma. Por tanto, si nos programamos para ‘darlo todo’ en un período más corto de tiempo, muchas veces resulta más práctico, pues el opositor sí encuentra razonable dar ‘el do de pecho’ durante unos meses, sacrificando las restantes facetas de la vida. En todo caso, para el opositor más previsor, siempre existe la posibilidad de ir preparando por su cuenta el temario y llegar al inicio del curso con las pilas cargadas y con mucho terreno avanzado. Puesto que la planificación de estos cursos intensivos, para el de cero, resultará sin duda más complicada que para el que lleva avanzado ya un trecho.

No hay, en definitiva, manera de identificar cuál es el método infalible para preparar la oposición por promoción interna, pues cada persona tiene seguramente su propio método y no es posible generalizar, pero lo que sí es seguro es que con el método intensivo de preparación los resultados llegan. ¿Por qué no darle una oportunidad?