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La prueba del supuesto práctico en la oposición a la Escala Ejecutiva

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La resolución del supuesto práctico es el alma mater de la oposición de Escala Ejecutiva y la prueba que más incertidumbre genera a los opositores.

Esta prueba consiste, como bien aparece en las bases de la convocatoria, en la resolución por escrito de un supuesto o supuestos en los que deben relacionarse todas las materias objeto de estudio. Para esta prueba se cuenta con 90 minutos.

Y, en un segundo acto, lo escrito debe ser defendido ante un Tribunal, mediante una lectura en sesión pública, no pudiendo excederse en el tiempo de lectura de 20 minutos.

La primera pregunta

Una de las principales dificultades de la resolución del supuesto consiste en la calificación jurídica, en la cual, tras la atenta lectura del supuesto que propone el Tribunal, los opositores deben calificar los hechos de conformidad con el Código Penal, asociando a cada uno de los sujetos activos los delitos que ha cometido, así como todas aquellas circunstancias que puedan modificar la responsabilidad de los mismos.

El relato de hechos suele estar basado en Sentencias dictadas por los órganos jurisdiccionales, normalmente en apelación o casación.

Posteriormente esta calificación debe ser fundamentada por el opositor, de modo que el Tribunal pueda valorar por qué se ha optado por apreciar un delito y no otro.

Esta parte es importante, porque en caso de fallo en la calificación, se puede aprobar el examen si la justificación es correcta y acertada. Es decir, se valora por encima de todo la capacidad del opositor a la hora de discernir y justificar la calificación que pueda atribuir a unos hechos, incluso cuando no coincida con la valoración dada por los propios tribunales. Al fin y al cabo, el Derecho no es una ciencia exacta.

A continuación, y de conformidad con las últimas convocatorias, se ha preguntado por los sujetos activos, circunstancias modificativas de la responsabilidad criminal, concurso y bienes jurídicos protegidos, dejando de lado el grado de ejecución que había sido objeto de la primera pregunta en años anteriores.

La segunda pregunta

En la segunda pregunta se pretende que el opositor establezca las medidas policiales inmediatas, así como administrativas, y procesales que se llevarán a cabo en función de los delitos calificados.

Aquí es altamente recomendable que la pregunta vaya en relación con el supuesto de hecho calificado, debiendo tener en cuenta, en relación a las medidas policiales, que la mayoría de los candidatos a escala ejecutiva no son policías, por lo que las medidas deben ser de carácter genérico.

En cuanto a las medidas administrativas, cabe reseñar que esto es una novedad de la última convocatoria, que parece propiciada por la introducción de temas nuevos relacionados con el derecho de extranjería, que a su vez ha supuesto una merma en las peticiones relacionadas con las actuaciones procesales, ya que este año han dejado de exigir las medidas cautelares a adoptar por la Autoridad Judicial. Esto último tiene su lógica, ya que se está opositando para el ingreso en la Policía Nacional y no para acceder a la carrera judicial.

La segunda pregunta, si bien resulta muy temida por el opositor medio, obedece en gran medida a una metodología cerrada y a una técnica de redacción concreta, susceptible de ser trabajada.

La tercera pregunta

Por último, la tercera pregunta es netamente teórica, ya que suele venir referida a la parte del temario de sociología o psicológica, aunque eso no quita que si la pregunta y el supuesto tienen conexión, que la relacionemos con el mismo. De hecho, siempre es recomendable y se valora positivamente por el tribunal.

No quiero terminar este artículo sin mencionar la importancia de la lectura del supuesto ante el Tribunal, ya que se puede tener un supuesto brillante, pero si no se defiende lo suficientemente bien en su exposición pública, con una lectura mala y sin motivación, puede suponer la exclusión por NO APTO del proceso selectivo. Por el contrario si el supuesto es mediocre y se hace una lectura espléndida, el opositor puede perfectamente superar la prueba y continuar dentro del proceso.