Cómo perderles el miedo a los supuestos de ejecutiva - Oposiciones SagaOposiciones Saga

Cómo perderles el miedo a los supuestos de ejecutiva

Escribir con boli

¿Realmente la prueba del supuesto práctico es el auténtico ‘coco’ de la oposición a la escala ejecutiva de Policía Nacional?

Conozco muchos casos de opositores que, pudiendo optar por la escala ejecutiva, renuncian a ello de partida, por no afrontar la prueba de los supuestos prácticos. Y los valientes que deciden coger ese toro por los cuernos, en muchas ocasiones lo hacen con (a pesar de) el temor irracional a una prueba que se considera muy pero que muy complicada.

¿Es la prueba más difícil?

Realmente, dicho sea en términos objetivos, no lo es. Para algunos, me consta, no es más dura que las pruebas físicas… Otros encuentran su talón de Aquiles en el examen tipo test. Algún otro, como es el caso de uno de nuestros primeros opositores, al que mandamos un fuerte abrazo desde aquí, con un 8,2 de nota en el supuesto, vio truncado su objetivo por el inglés, que le apeó del proceso selectivo…

En una oposición multidisciplinar como es esta, todas las pruebas son eliminatorias y ninguna se puede dejar al azar. Todas hay que prepararlas y todas tienen su particular método de preparación. Los supuestos no son menos.

Método de preparación de los supuestos

Esta prueba, es obvio, requiere de una previa preparación teórica. Si no dominas casi ‘de pe a pa’ el Código Penal, no tienes demasiadas opciones serias de aprobar este examen. Pero el Derecho Penal, precisamente, es la materia a la que se dedica un mayor tiempo en la oposición, pues no se suelta en todo el año y en todas las clases se está trabajando con ella. Ergo no es tan complicado hacerse con ello.

De inicio, los supuestos se van realizando con el apoyo inestimable del Código Penal, de consulta permanente para los más novatos. Más tarde se reserva su consulta para circunstancias o aspectos muy concretos… hasta que no se recurre al mismo y se dedica uno a redactar, sin acordarse del librito de marras.

Además del Código Penal, la aportación de una serie de esquemas y resúmenes facilita la tarea, sobre todo en cuanto a la resolución de la segunda pregunta de los supuestos. Esas cuestiones de índole jurisdiccional y todo lo relativo a las actuaciones policiales a llevar a cabo ante los distintos delitos analizados…

Al igual que sucede con la tercera pregunta y su relación con el área de sociología del temario, cuya interrelación con el caso o casos planteados se valorará positivamente.

Técnica de redacción

Una vez adquirida esa previa preparación teórica, cobra fundamental importancia la técnica de redacción de los supuestos. Vital para la suerte de esta prueba.

Al respecto, hay que tener muy en cuenta que, por más que uno sepa mucho de penal, es imprescindible ser metódico y ordenado a la hora de plasmar sus conocimientos. La estructuración de los supuestos es casi tan importante como el dominio de la materia, pues la presentación de ingentes datos sin el debido orden puede dar al traste con nuestras aspiraciones.

Así, al orden idóneo de presentación de todos los aspectos a tener en cuenta en la resolución de los casos, se une un adecuado reparto de tiempos. Obviamente, no podemos explayarnos demasiado con la primera de las preguntas, por muy a gusto que nos encontremos en su resolución, si con ello corremos el riesgo de dejarnos sin desarrollar debidamente alguna de las otras dos preguntas.

Cabe recordar que el opositor cuenta con 90 minutos para dar cumplida respuesta a todas las preguntas de que conste el ejercicio, penalizando en gran medida el sacrificio de alguna de las preguntas por falta de tiempo.

De ahí que resulte tan importante la corrección exhaustiva de todos los supuestos, algo que en Saga tenemos muy presente, para ir puliendo y perfeccionando todos los aspectos anteriormente tratados.

Como fundamental nos parece que el opositor se lance a redactar supuestos lo antes posible. A mano, por favor… Porque otro problema de más reciente aparición es el que tienen muchos de los opositores actuales, habituados a los ordenadores y tabletas, que se encuentran con que no saben escribir. Aparecen problemas como la lentitud, la falta de claridad o de limpieza, que van a dificultar sobre manera la ulterior lectura del supuesto, pudiendo llegar a deslucir brillantes supuestos. Debemos entender nuestra propia letra.

Por todo ello, resulta fundamental practicar. En Saga, un opositor que redactara todos los que se le plantean, podría rondar los 200 supuestos redactados y corregidos. Así, tened por seguro que se les pierde el miedo y hasta el respeto.

No en vano, los resultados en esta prueba vienen siendo, desde que arrancamos, muy brillantes. Además de la materia prima, por todos los opositores que han pasado por nuestras aulas, por algo será también el que se obtengan tantas notas superiores al 7 en esta ‘dura prueba’.

Para los que no forman parte de nuestro selecto grupo de opositores, recordarles que tienen una nueva oportunidad de prepararse para esta específica prueba a través de un nuevo curso que arrancamos el mes de agosto.